Categoría: Tips , 17 Enero, 2017

La crisis del agua: el panorama actual y cómo afrontarla día a día

La crisis del agua: el panorama actual y cómo afrontarla día a día

¿Sabías que de toda el agua disponible en el planeta, solo el 1% está apta para el consumo humano? Esa agua, tan esencial para el desarrollo de la vida, no está distribuida de forma equitativa en el planeta. Mientras que en algunos países abrir el grifo y dejar correr el agua es algo de todos los días, en otros se hacen largas filas para obtener un balde de agua limpia para beber, cocinar o bañarse. La crisis de abastecimiento que viene atravesando Bolivia en los últimos meses -la más aguda en 25 años- pone en el foco la importancia de cuidar este recurso vital. 



¿Qué consecuencias han traído estos meses de sequía para La Paz, El Alto y Cochabamba? ¿Qué medidas se pueden tomar en el corto y largo plazo para que el racionamiento de agua sea el adecuado? 

Un panorama de la crisis y la tregua de la lluvia




Para tener un panorama del alcance de la crisis de abastecimiento -declarada emergencia hídrica-, los volúmenes de agua en las represas bolivianas apenas llegaban a un 8% cuando estalló el problema en noviembre del 2016 (y una de ellas estaba en un 1%). La Paz depende entre un 70% y 85% de las lluvias para almacenar su agua y con la sequía varias de sus fuentes naturales como lagos y glaciares se redujeron. 

Este mes la crisis del agua volvió a estar en primera plana con la llegada del Rally Dakar, una de las competiciones de automovilismo más importantes del mundo. Para sus etapas en Bolivia, la organización trajo su propio abastecimiento de agua desde Argentina: 6 cisternas con 36.000 litros de agua cada una. También mencionaron la idea de donarlas al gobierno de Bolivia, 4 de ellas a la ciudad de La Paz. 

 
Una de las cisternas utilizadas en el Dakar


Las recientes lluvias intensas en la región del altiplano complicaron las condiciones para la carrera, pero fueron muy bienvenidas por revertir una situación que estaba llegando al límite. En la zona de Oruro, el Lago Poopó (que fuera el más grande del país tras el Titicaca) volvió a mostrarse nuevamente con agua, después de haber desaparecido casi completamente en 2015. Se estima que se ha recuperado el 70% del agua y se proyectan acciones de prevención, limpieza de riberas y construcción de represas.


El efecto de la sequía en el Lago Poopó



El Lago Poopó convertido en un desierto de sal



Lago Poopó luego de las recientes lluvias (Foto: Ministro de Defensa Reymi Ferreira)


El día a día: ¿qué hacen los vecinos para afrontar la falta de agua?


En los contextos de crisis, la unión entre los pobladores es un sostén para afrontar mejor las situaciones adversas. En La Paz y otras zonas con poca agua surgieron grupos de Whatsapp entre los vecinos para dar aviso cuando un camión cisterna está cerca del barrio. Tras el vehículo se arman filas de personas con cubetas, recipientes de pintura en desuso, ollas, botellones, y viejos bidones.

Ante los grifos cerrados, algunos restaurantes colocan vasijas con el agua justa para asearse las manos. Pedidos de agua y denuncias por falta de distribución se hacen por Twitter y Facebook, herramientas que el mismo gobierno usa para avisar novedades de abastecimiento y a la vez estar al tanto para solucionar la situación en los lugares que más lo necesitan. Hoy se está priorizando el abastecimiento en hospitales, clínicas y centros de acogida. 



Algunos consejos para afrontar la escasez de agua


Tratamiento del agua: Se han sentido algunas quejas debido a que el agua distribuida presentaba un color turbio. En tal caso, para mayor tranquilidad se puede hervir el agua antes de consumirla o almacenarla. No importa que luego se enfríe, el proceso de hervor es el que purifica al agua mediante la evaporación.

Priorizar: La alimentación y la higiene deben ser los primeros usos del agua, antes que cualquier otra cosa.

Recoger el agua de lluvia: Algo que la población de muchos barrios de La Paz supo aprovechar colocando recipientes en el techo, pasillos y jardines. Se debe evitar el consumo del agua de lluvia; solo destinarla a riegos, lavado de pisos, autos, utensilios de cocina, baños.

Colocar cisternas en el jardín es una excelente forma de aprovechar el agua de lluvia para riegos

¿Qué podemos hacer desde nuestras casas para cuidar el agua?

Estemos en una zona de crisis o no, siempre podemos emprender acciones sencillas para cuidar este recurso tan limitado y esencial.

Ahorrar: Cerrar el lavamanos durante la higiene bucal, de las manos, al afeitarse, al lavar los platos… en lugar de dejar abierto el pase de principio a fin, sin importar si usamos o no el agua. Si dejamos el grifo abierto, se pierden entre 8 y 10 litros de agua por minuto. 

Cerrar bien las llaves: Evitar todo tipo de pérdidas. Y si por alguna razón no vamos a estar en casa por unos días, directamente cerrar el pase de agua hasta nuestro regreso.

Usar baldes en lugar de mangueras, sobre todo para lavar autos: Un lavado con manguera gasta 120 litros, y con baldes se puede reducir a más de la mitad.

Usar regaderas para el jardín: Un sistema de riego automático ya es de por sí una buena forma de ahorrar. Pero quienes usan manguera para regar el patio, se puede sustituir por regaderas. Incluso regar cuando cae el sol es más recomendable, ya que el agua no se evapora y las plantas acopian mejor el agua en sus raíces.


De esta manera podemos ayudar a minimizar los riesgos de que vuelvan a ocurrir períodos de escasez, y estar preparados para enfrentar posibles desabastecimientos a futuro.



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